No puedes salvar a la gente, solo puedes amarla!

Abierta Mente

No puedes salvar a la gente, solo puedes amarla!

Queremos salvar a los hijos, a los padres, a los hermanos, queremos que vivan como nosotros, que no sufran, que no se depriman, que elijan bien a sus parejas y que tengan el mejor futuro. Sin embargo, no es sufriendo por ellos que los ayudamos y en realidad hay muy poco que podamos hacer por «salvarlos» y evitar que vivan su camino de evolución. Amar a la familia es la única solución y quizá un pequeño consejo, entendiendo que cada uno tiene su propia búsqueda y que así tiene que ser. 

Un episodio para todos aquellos que en su familia tienen dolores y conflictos sin sanar.